RESPONSABILIDAD CIVIL

La responsabilidad civil comprende los siguientes apartados:

1 - Accidentes laborales

Se puede reclamar una indemnización donde ha habido imprudencia por parte del empresario originada por la falta de medidas de seguridad en el trabajo o por cualquier otra causa y el trabajador ha sufrido daños físicos que pueden ser reclamados a la compañía que asegura la responsabilidad civil de la empresa.

Los accidentes de trabajo pueden ser reclamados ante la jurisdicción civil, penal o social.

2 - Negligencia médica

Se tiene derecho a una indemnización cuando el perjudicado ha sufrido negligencia médica como consecuencia de la mala praxis del médico o personal sanitario en el sentido que han actuado de manera incorrecta en el diagnóstico de una enfermedad y se ha producido un daño físico o psíquico y también cuándo se puede demostrar que el personal sanitario no ha puesto todos los medios a su alcance con el fin de que el resultado negativo o la lesión no se produjera.

Los sanitarios, igual que el resto de trabajadores, pueden cometer errores, y es entonces cuando entra en juego la responsabilidad civil por daños, que, evidentemente, como pacientes no tenemos el deber de soportar. De hecho, las negligencias médicas han pasado a ser una de las fuentes de responsabilidad civil más frecuentes en estos últimos años. Son algunas las causas de este fenómeno, pero sobre todas ellas se encuentra el desarrollo de una conciencia más colectiva como usuarios de la Medicina, con derechos, y no como simples administrados. No tenemos porque soportar las consecuencias de los errores médicos.

Algunas de las vías por las cuales podemos optar para reclamar ante una negligencia médica o error médico son: VÍA PENAL, VÍA CIVIL y VÍA ADMINISTRATIVA.

3 - Responsabilidad patrimonial de la Administración Pública

En caso de que se tengan que reclamar daños y perjuicios contra los ayuntamientos, la administración autonómica o estatal debido a que su mal funcionamiento ha provocado un daño corporal al ciudadano.

4 - Otros supuestos indemnizables

Los daños derivados de la edificación.

Contratos de seguros.

Los ataques de animales.

Los daños que tienen su origen en un producto o servicio defectuoso.

Éstos son algunos de los supuestos típicos, además de los accidentes de tráfico que usted, no tiene la obligación de soportar, y que, por lo tanto, tiene derecho a ser indemnizado. Pero no sólo los particulares, las empresas y, sobre todo, las compañías aseguradoras tienen que hacer frente a estas indemnizaciones, también la Administración Pública.

En general, usted puede reclamar cualquier daño corporal.

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